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Willian O´Connor, fantasía ¿épica?


Parece que Wizards ha escogido a Willian O´Connor, un veterano ya en esto de la ilustración, para la cuarta edición. La noticia es de: http://www.enworld.org/ He de decir que las imágenes son tan buenas como preocupantes. En realidad este post va para W. O´Connor, (que los Tieflings y unas creaturas llamadas "Dragonborn" (ay!) se incorporen como estándar a la 4e es un triste tema para que discutan otros).




O´Connor es un autor que ha trabajado mucho para Wizards, aunque también ha hecho incursiones a otros géneros (y mundos), como el de Star Wars. Tiene un estilo "fresco", este presunto adjetivo se utiliza normalmente cuando no hay nada que decir, no obstante, para O´Connor significa que trata de escapar a los estereotipos de la fantasía épica habitual. Muchos tenemos en el cerebro ya esas imágenes de portentosos hércules que tienen a sus pies a mujeres con el cuerpo en arriesgadas torsiones junto a dragones, gusanos, u otros símbolos fálicos estándar -es la segunda vez que lo utilizo, es que es un poco tarde-. Este autor busca huir del dramatismo melodramático para aproximarse a cierta "raíz infantil" en el asunto, lo cual no va en menoscabo de su calidad. Las figuras tienen un toque desenfadado, aunque en ocasiones O´Connor se ha dejado caer por las sendas del exceso, lo esencial para él es la fantasia, más que la épica, se podría decir. Pese a todo, ese no es su enfoque, las figuras tienen una gran expresividad, y sorprende el detalle en los atuendos, herramientas y panoplias en los que O´Connor suele centrar su atención. Otra aportación sobresaliente es su dominio del color, que utiliza para realzar la expresividad de las formas, que guardan una proporción adecuada, a pesar de que tiende a achatarlas (contra el realismo de Lockwood, la estilización de Engle, o la deformación de Phillipi). Dos cosas llaman especialmente la atención: los rostros, y los pies. Los rostros por su detallismo y precisión, y los pies porque O´Connor tiende a agrandarlos ligeramente respecto a la proporción del resto del cuerpo. La curva es sin duda su línea preferida, que explota como recurso especialmente para las armas y armaduras.


En definitiva, hablamos de un autor sobresaliente, al que quizá le falta algo para ser un grande (pero qué es un "grande"), pero que sin duda refleja con su arte el objetivo que debería mover los juegos de rol: pasarlo bien. Aunque muchas veces, por paradójico que parezca, hasta cueste conseguirlo.
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