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Entradas

Lecturas de verano

Retorno de las estrellas.  El libro se divide en varias partes. Una primera en la que se relata un largo tránsito por una inmensa estación, que termina en una especie de affaire con una chica, por parte de un piloto recién llegado de un viaje de ciento cincuenta años por el espacio (por el efecto relativista de velocidades próximas a la luz). Luego el libro deambula entre la absoluta incomprensión del protagonista, sus líos de faldas y unos extraordinarios momentos en los que el protagonista narra lo ocurrido durante el viaje, en el que mueren algunos de sus compañeros de formas horribles. La historia amorosa es simplemente lastimosa. Fundada en el hecho de que el protagonista, desgajado de su presente y en un lugar donde se practica una eutanasia de la violencia en todas sus formas (llamada beatrización), no tiene otra cosa que hacer más que tratar de acomodarse fundando una familia. Los vaivenes irregulares del protagonista a este respecto aburren, después aburren mucho...

Esquizofrenia política.

A partir de un artículo de David Wong. Imaginemos al huérfano que vive con sus tíos contemplar atónito sus cadáveres humeantes. Imaginemos su sufrimiento. Su único apoyo ante esas circunstancias es asesinado ante sus ojos poco después. El homicidio, en realidad, tiene más de autosacrificio que de crímen en sí mismo: se ve involucrado en una vieja disputa y se niega a defenderse a pesar de que todos los indicios apuntaban a que el otro sujeto estaba dispuesto a todo. El ser humano tiene límites de tolerancia al sufrimiento, más allá del cual se abre el infinito horizonte de la locura. Nuestro héroe no lo soporta más. Su trastorno se manifiesta de forma sutil, apenas discernible para quienes todavía le rodean. Escucha voces. Una voz en concreto, que le da indicaciones de qué hacer, qué destruir. Una voz que le da ánimos y confianza en los momentos más extremos, calor en los más fríos, consuelo en los más difíciles.   Por carambolas del destino, ese muchacho doliente...

30 años de Dragon Ball

Puede que fuese en 1995. Después de un viaje, al regresar a casa, nos encontramos con que alguien nos había robado. No recuerdo qué se llevaron exactamente, salvo tres cosas, tres, que siguen doliendo mi alma friki desde entonces: algunos números del manga de Bastard!!, mi Mega Drive con el MegaCD y aquella joya procedente del país del Sol Naciente que de algún modo mi hermana y yo capturamos en Aquelarre (un lugar especial, el antiguo, el de antes de todo lo que llegó despué s). El contenido de aquella brillante perla oriental celebra ahora sus 30 años. Era la historia de un niño cuya absoluta pureza le inhibía de la vergüenza y la sinrazón de la sociedad. Para algunos este resumen será suficiente para reconocerlo al instante. Si añado que vivía aislado en las montañas hasta que se ve obligado a marcharse, otros lo reconocerán. Si, por último, indico que portaba un bastón que se alargaba mágicamente y una nube en la que sólo él podía montar, ya no cabe duda. Alguien, ha...

Paint your wagon, 1967

"Out here we make up our own rules as we go along. A man with two wives wants to sell one at auction, nobody thinks twice. lf a town needs females, hijacking 'em seems the natural thing to do. And if two pardners want to share a wife, why not? This ain't Michigan. lt's gold country. Why, hell, it's the golden country! Untouched and uncontaminated by human hands! People can look civilisation in the eye and spit! You don't have to please anybody, don't have to love thy neighbour. lt's wild, human and free, and all over this nation, they preach against it every Sunday. But l don't think God's listening. You know why? Because he's here, in glorious California." Lee Marvin, Paint your wagon, 1967.

Brown, Fredric. “La noche a través del espejo.”

“No hay nada malo en que seas religioso, si así lo deseas. Hay hombres que son religiosos. Pero tienes que darte cuenta de que aquéllos que no piensan como tú no tienen por qué estar necesariamente equivocados. Por ejemplo, veamos el caso del alcohol, si te parece; tienes un vaso de whisky delante. Pero vamos a tomarlo en sentido figurado. Ha sido un descanso para la raza humana, es una de esas cosas que hacen la vida tolerable desde que, ¡maldita sea!, desde que la raza huma na se hizo humana” Pasaje de: Brown, Fredric. “La noche a través del espejo.”

El complot del mundo.

Al principio se anunciaba una tranquilidad sin límites para la tarde. Y cuando ya me disponía al placer de un libro, o de una peli, o de un juego, todo ha empezado a torcerse. Unos vecinos, como es habitual, se han puesto a gritar desde el balcón que ya bajaban, que ya bajaban, que ya estaban bajando, –¿Que qué?, –Que ya bajamos. – Joder, ¡pues venga!. –¡Que ya bajamos! Es verdaderamente asombrosa la capacidad humana de oralizar la estupidez, de ejercitar la imbecilidad hasta los más íntimos recovecos de la estulticia. Después de algunos interesantes informes  puntualmente realizados por nuestros vecinos sobre el proceso mediante el cual las personas, (mucho decir, rectifico), los chimpancés sin pelo, prorrumpen a abrir la puerta, cerrarla, dirigirse al ascensor, bajar por él hasta la altura del suelo o acera (también conocido como “planta baja” o, en algunos otros lugares del continuo espacio-tiempo, como "primera planta", lo cual exigiría una meditación profunda...

Fiasco

“En los tiempos en que todavía bromeaba, Harrach dijo una vez que el crimen perfecto podía cometerse en órbita, y era dudoso que ningún tribunal pudiera condenar al asesino, porque todo lo que éste tendría que hacer sería convencer a la futura víctima de que se desnudara para bañarse y luego darle un empujoncito con un dedo, justo lo suficiente para dejarle suspendido entre el suelo, las paredes y el techo, donde permanecería dando vueltas hasta morir de inanición. El asesino podría declarar ante el juez que había ido a buscar una toalla pero algo le distrajo. Olvidarse de traer una toalla no era un crimen y, como todo el mundo sabía, nullun crimen sine lege. El código penal no había tenido en cuenta la ingravidez y sus posibilidades criminales.” “El Universo es un laberinto hecho de laberintos. Cada uno conduce a otro. Y allá donde no podemos ir nosotros mismos, llegamos con las matemáticas. Con las matemáticas construimos carretas que nos llevan a los terrenos no huma...