Información personal:
Âdûnakhôr es un fisiólogo seguidor de la secta mística de los "miasmistas" en Umbar. Ello le ha permitido adquirir unos profundos conocimientos no solo como físico (es decir, médico) con dominio sobre las tradiciones umbareanas sobre embalsamamiento, sino también en las artes arcanas en las que destaca por la amplitud de su conocimiento para la sanación, que combina con otros conocimientos más sutiles que rozan lo prohibido en algunos casos. Sus intereses le llevaron a participar como consejero de un noble amigo suyo, lo que le involucró políticamente en un entorno complejo como es el de Umbar a principios del Siglo XV T.E., donde los secretos tienen un alto valor y los errores un coste muy elevado. Enviado como fisiólogo para llevar a cabo investigaciones a un territorio al sureste de Umbar, recaló en la ciudad de Karna. Allí trabó amistad con la nobleza local, interesada en los conocimientos del fisiólogo. Âdûnakhôr llegó pudo desarrollar extensas investigaciones en varias áreas que permanecen vedadas según las leyes de Gondor. No obstante, en aquel entorno tan alejado, pudo llevar a cabo experimentos interesantes con cuerpos humanos. Sin embargo, uno de los gobernantes, Gimilzôr, descubrió la naturaleza de sus secretos. Sin embargo, en lugar de denunciarle y poner su vida y sus investigaciones bajo sospecha y ser juzgado en consecuencia, Gimilzôr decidió reservarse el secreto. Âdûnakhôr era consciente de que estaba en deuda con él, para lo que pidiese llegado el momento, y no dudó en decírselo.Suele acompañarlo un perro del desierto, de un pálido color amarillo, con el que Âdûnakhôr mantiene una cálida amistad. El umbareano lo ama como a una persona.
Contexto general:
Fisiólogos: Completamente arraigados en la creencia de que la muerte es una dolencia física tratable, los fisiólogos se dedican a la observación empírica del cuerpo mortal para determinar la(s) fuente(s) de esta enfermedad. El estudio anatómico mediante disección de cadáveres es el procedimiento preferido. Esta práctica ha puesto a los fisiólogos en marcado desacuerdo con el Gremio de Embalsamadores y el Culto de los Muertos, para quienes la integridad física del cuerpo es esencial para la vida futura y la posibilidad de una eventual resurrección. Como consecuencia de ello, la indignación pública ha obligado a los fisiólogos a realizar sus exámenes sólo en "razas inferiores"; Sin desanimarse, los más sórdidos (o dedicados) entre ellos han tomado medidas más extremas, convencidos de que sólo un cuerpo de pura sangre Númenóreana (y, a veces, sólo uno aún vivo) es capaz de revelarles el conocimiento secreto que buscan. . Al menos, los escritos de los fisiólogos han mejorado enormemente el conocimiento anatómico de Ârûwanâ. (Los principales beneficiarios médicos de esta tradición son, de hecho, los embalsamadores, cuyas habilidades en física y cirugía se han multiplicado por diez como resultado de dicha investigación). Como nota al margen, las familias poderosas a menudo buscan a los fisiólogos como investigadores forenses. para quienes el envenenamiento y el asesinato político son fenómenos demasiado comunes.
Miasmista: una raza de filósofos de Arůwand con una inclinación más mística, los miasmistas sostienen que la muerte es el resultado de una contaminación por alguna sustancia invisible pero tangible que impregna el mundo. La vida sólo puede ser preservada y extendida, por lo tanto, a través de la constante purga de este miasma del cuerpo. Los miasmistas han ideado todo tipo de disciplinas ascéticas para la limpieza del cuerpo. Entre otros métodos, estos incluyen baños ablucionarios, restricciones dietéticas, ayuno, ingesta de elixires y trance meditativo. Muchas de estas prácticas son bastante efectivas en la promoción del vigor, la prevención de enfermedades y la mejora de los poderes de recuperación del cuerpo. Ninguno ha logrado prolongar la vida, aunque de hecho la visión del mundo de los miasmistas contiene mucho de cierto.

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