Retorno de las estrellas.
El libro se divide en varias partes. Una primera en la que se relata un largo tránsito por una inmensa estación, que termina en una especie de affaire con una chica, por parte de un piloto recién llegado de un viaje de ciento cincuenta años por el espacio (por el efecto relativista de velocidades próximas a la luz).Luego el libro deambula entre la absoluta incomprensión del protagonista, sus líos de faldas y unos extraordinarios momentos en los que el protagonista narra lo ocurrido durante el viaje, en el que mueren algunos de sus compañeros de formas horribles.
La historia amorosa es simplemente lastimosa. Fundada en el hecho de que el protagonista, desgajado de su presente y en un lugar donde se practica una eutanasia de la violencia en todas sus formas (llamada beatrización), no tiene otra cosa que hacer más que tratar de acomodarse fundando una familia. Los vaivenes irregulares del protagonista a este respecto aburren, después aburren mucho y por último, cuando ya se casa a su peculiar modo y tal, aburren todavía más.
Pero la historia del viaje que se narra de forma fragmentaria e irregular, más mostrada que otra cosa, es extraordinaria, como casi todo lo que escribe Lem a ese respecto cuando se deja los idilios amorosos para quienes saben de esas cosas.
La idea de la beatrización, por otro lado es de interés mayúsculo: asociada a la perfección social (democrática), provoca verdadero pavor cuando es descrita y se comprende el grado de miseria de esa sociedad pluscuamperfecta. Ese destino es, repito, de extremo interés. Evidentemente los viajeros sufren un trauma cuando lo conocen, pero poco pueden hacer, salvo adaptarse o huir -las dos opciones que aparecen representadas en el libro.
Especialmente memorable es el tramo en que describe el salvamento de un compañero perdido en un planetoide en el que no es posible ver nada. Allí el compañero cree estar ya muerto y le dispara al protagonista. Después aquél huye para morir. El protagonista, no obstante, lleva a cabo una inmoral manipulación del evento. Lástima transcurrir 250 páginas para algo tan bello. La descripción final del otro encuentro ya es sublime. De nuevo, una pena tener que leer tanta morralla para encontrar algo tan hermoso.
"Era una muchacha que siempre vivía el momento presente, libre de toda reflexión, sensitiva, sin rencor, un ser inocente gracias a la ilimitada ingenuidad de su crueldad, que hace infelices a todos porque no quiere hacer infeliz a nadie."
"Así pues, Starck confesaba que eran posibles los vuelos a las fronteras galácticas, incluso a otras galaxias —la transgalaxodromia con la que tanto había soñado Olaf—, y ello dentro de pocos años."
"Luego había un apéndice de tres páginas en el que se intentaba responder a la pregunta de si existía la posibilidad de viajar a velocidades superiores a la de la luz, tal vez en uno de los llamados «contactos instantáneos con el cosmos», es decir, el paso por todo el espacio casi sin emplear tiempo, gracias a las cualidades todavía desconocidas de la materia y el espacio, por medio de una especie de «telecontacto». Esta teoría, o mejor dicho, esta hipótesis, que no se apoyaba en casi ningún hecho, tenía su nombre: teletaxia."
"Tal vez este libro tenía razón, pero siempre hay otra razón detrás de nosotros. Nadie puede tener una razón absoluta; es imposible."
"Sin embargo, no se trataba de aprender a leer y escribir, lo cual se enseñaba mucho después; la singular formación de los pequeños consistía en iniciarles mediante juegos especiales en el funcionamiento del mundo, de la Tierra, en sus riquezas y las formas más diversas de la vida social; de este modo que puede llamarse natural se inculcaba a los niños de cuatro y cinco años los fundamentos de la tolerancia, de la vida en común, del respeto hacia las convicciones y actitudes ajenas, y de la falta de importancia de las distintas características físicas de los niños —o sea, de las personas— de diferentes razas. Todo esto me parecía muy hermoso, pero con una objeción fundamental: que el más sólido fundamento de este mundo, su regla universal, fuese la betrización. La educación iba dirigida a que se considerase algo tan natural como el nacimiento y la muerte."
"Esto era lo peor de todo para los hombres: esta destrucción total, este aislamiento, la muerte con plena conciencia; era la experiencia de la eternidad, que se infiltraba en los hombres y les dejaba probar su espantoso sabor."
"Quién sabe si lo más importante de todo ello era tal vez aquella gigantesca magnitud. Como si detrás de la pavorosa negrura existiera una segunda eternidad, un segundo infinito, tan concentrado y grande, tan claro, que cuando el hombre cerraba los ojos dejaba de creer en él."
"—¿Sabes en qué consistió nuestra mala suerte, Bregg? En que tuvimos éxito y ahora estamos aquí. El hombre vuelve siempre con las manos vacías…"
Los reyes de la arena.
Joya total de George R. R. Martin (¿alguien no lo conoce?). Y digo joya total porque se trata de un relato de terror extraordinariamente original, inteligente e inmoral. En definitiva una maravilla que causa verdadera angustia leer, algo muy poco frecuente para quien esto escribe. Tanto el protagonista, abyecto y genial, como las criaturas que se desarrollan en su terrario gigante, provocan un interés creciente, una curiosidad sin límite y un asco importante.Lástima que no sepamos algo más al respecto de este asunto. Y por cierto, supongo que alguien habrá visto el paralelismo entre el protagonista, Simon Kress, y nuestro querido George, así como ciertas casas de poniente y los reyes de la arena, con sus castillos e intereses enfrentados.
"Una guerra permanente motivada por el hambre carece de arte y es degradante"

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