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Mientras espero

Hace tiempo que no hablo de rol, y está bien, cada vez sé menos y comprendo menos. Ciertos debates que se están produciendo me sorprenden. Parece que el rol está de capa caída (yo más bien diría que es una afición minoritaria y que está tan viva como siempre, pero el pesimismo siempre es más atractivo), y que las editoriales lo tienen crudo. No obstante aparecen proyectos absolutamente increíbles que en otra época habrían sido impensables. Por mi parte solo lamento no poder dedicar el tiempo que requiere esta afición única. Mis adquisiciones van más rápido que mis posibilidades de jugarlas. Ando desesperando por que me llegue mi ejemplar de Embelyon, una joya en muchos sentidos y de la que haré una reseña en su momento. También en camino se acerca un ejemplar de Reign Enquiridion, más una sorpresa que no menciono por si hay algún lector indiscreto que puede compartirla elaborada por una gran editorial. Mientras, espero el primer suplemento de Eclipse Phase (un juego tan bueno que no veo posibilidad de jugarlo con nadie –mísero de mi), y la aparición de la Caja de la Marca del Este. Cuando puedo, por tanto, adquiero productos de las más diversas clases: desde lo amateur a lo profesional. Hace unos años esto era simplemente imposible. Por eso no entiendo muy bien las quejas. Sin duda algo se me escapa. La ignorancia es muy osada.


PD Mientras tanto, en nuestra eterna (pues ya ha cumplido unos 17 años) partida en mesa, se ha producido una especie de milagro. Eso que siempre había querido jugar, eso que siempre había pensado en toda mi vida rolera y a lo que en cierto modo había renunciado, se ha producido de forma espontánea. Por esas cosas amo los juegos de rol.

Comentarios

  1. ¿A qué milagro te refieres? Supongo que la referencia es de la partida de Rob Roy, ¿no?

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  2. Ah, amigo Vadania!! Tu lectura me hace ser precavido, y no puedo revelar todos los secretos que esconde este post! Habrás de ser paciente!! Un saludo.

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