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Ese oscuro objeto de deseo

Ya han aparecido reseñas en otros blogs, y aún no he leído el grueso del material (no creo que lo haga inminentemente: aprendo “jugando”). Sobre el aspecto visual me gustaría destacar la dominadora presencia de William O´Connor sobre todo el apartado gráfico. En particular lo del Manual del Jugador es impresionante. Su diseño y estilo sobresale frente a las ilustraciones de otros autores, como Steve Prescott, (uno de los ilustradores clave de Eberron), u otros clásicos de la tercera edición revisada o no: Ralph Horsley, Howard Lyon, Raven Mimura, por citar algunos. Sorprende además el uso de imágenes que han pasado por más que retoques digitales. Sabido es que los artistas recurren a la ilustración digital, cosa que se aprecia en el uso actual del color… puede que sea un proyecto global para toda la cuarta edición, en la medida en que se va a implementar con el RPGA, del que hablaré después. Es de destacar también el trabajo de Wayne England en lo que al equipamiento y armas se refiere, sustituyendo al extraordinario Lars Grant-West de la 3.5 que siempre me recordaron a las de Gary Chalk para Lobo Solitario, ese gran clásico entre los clásicos (tal vez por ser ambas en blanco y negro, no lo sé).

Y por supuesto, no cabe sino mencionar a los grandes ausentes, las grandes carencias de esta edición, que son Todd Lockwood y Sam Wood. Soy el único que mantiene la bizarra idea de que ambos son la misma persona. (¿No os dice nada la ausencia de ambos?) Sin duda eso resta calidad gráfica a los libros, porque Lockwood consiguió lo que pocos han conseguido antes: dar una imagen visual a un producto (puede que Das Pastora lo consiguiese, pero de otro modo, sin duda). No se trata de menospreciar a nadie, pero la calidad de Lockwood es inmensa. Tal vez por eso han decidido prescindir de él, abrir el marco de perfección impuesto por éste (tal vez sea el precio, como suele ocurrir en estos casos), o tal vez la búsqueda de un nuevo estándar, cuyo responsable va a ser en buena medida O´Connor. Sea como fuere, se echa en falta al configurador de Tordek o Vadania –sé de alguien que lo añorará bastante, y sí, son el mismo. No digamos nada de Wayne Reynolds, por quien siento devoción, y sólo hace algunas portadas.

(Dos Dragonuts...digo Dragonborn)

Críticas habrá para todos los gustos. Estoy de acuerdo con la gente de Against the Shadow en que marcará el estándar como anteriormente (el state of the art que dice René López, pero no me gusta el dracónico). Sigo viendo muy problemático qué va a suceder con los que ya juegan a la 3.5 (que pronto empezará a estar a precio de saldo y con una gran calidad –los hermanos pobres tendremos una gran ocasión), con Pathfinder y la flamante incorporación de Monte Cook, con los que aún tienen los manuales de la tercera, los que juegan al Advanced, y con los otros sistemas, esos grandes olvidados. Parece que no importa, que D&D 4 vende, como comentan en Aventuras en la Marca del Este (por cierto, si se ha situado el quinto, lo de la presunta crisis de la piratería digital no me cuadra mucho). Desde El Tirano de Normaard su valoración se balancea entre un jing y un jang que nos "aqueja" a todos en el fondo, mientras que desde Actual Play, se pide el lógico testeo del juego (otro término dracónico para designar la prueba de toda la vida que se hacía en los supermercados con el jamón, vamos). Lo que decía al principio: al rol aprendemos jugándolo, como a montar en bicicleta, u otro tipo de actividades lúdicas que no voy a precisar aquí.

Comentarios

  1. Cierto, estoy deseando que llegue como agua de mayo (¡mierda!, por unos días, ¡eh!) para descubrir sus virtudes y defectos.

    Por cierto, hablando de mis dibujantes favoritos hasta hace bien poco (Lockwood y Wood), ¿qué me dices de un tal Locke? ¿Podría tratarse de una tríada al más puro estilo Padre, Hijo y Espíritu Santo?
    ;D

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  2. Remarcable. Era mi juego de rol favorito y no sé ni papa de lo que hablas.

    Me hago vieja, cada día más.

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  3. El juego ya ha llegado Vadania. El problema es que tú lo quieres 100% yanki. Mencionas de pasada al gran Vince Locke, ilustrador de la novela gráfica (alias del término "cómic") llamada Una historia de Violencia, de la que se ha hecho una película.

    Sin embargo Locke se dedica a la ilustración gore de grupos de música y a sacar alguna que otra maravilla gráfica como las de algunos números de Sandman.

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