Este post va dedicado a aquél hobbit que trató de tirarse a Galadriel en Lórien, a aquél enano que sin previo aviso se puso a degollar ancianas, a aquél elfo, (sí, elfo) que utilizaba su seducción para enamorar mujeres en las porquerizas, y a todos los demás…
Existen varias razones por las cuales debiera establecerse esta limitación en un entorno de fantasía épica:
- Resulta difícil que un jugador se ponga en la piel de un ser que vive varios siglos, es decir, varias vidas humanas. Independientemente de esto, resulta difícil justificar por qué una criatura con capacidad para vivir cientos de años va a interesarse en resolver con la espada asuntos que puede solucionar el tiempo: El oscuro hechicero desaparecerá antes o después, así que solo hay que esperar a su muerte para apropiarse de su peligroso báculo. Incluso aunque esto tuviese una solución argumental aceptable (es un peligro ecológico, o ha ofendido a nuestro pueblo…), las motivaciones de los seres mágicos suelen ser más profundas que un simple “me voy de aventuras”. El DJ debería cuidar mucho este aspecto, para no convertir su partida en una parodia.
- Normalmente la creación de seres fantásticos no hace sino estereotipar (aún más) los roles normales de personajes, hasta puntos que rozan lo grotesco. ¿Por ejemplo, por qué los enanos tienden a ser punkis londinenses que empuñan hachas cuan guitarras?, ¿por qué los elfos son unos guaperas habilidosos que llegan al extremo de hacer surfing en escudos o matar mumakils de un disparo (digo flechazo) en la cabeza. Por qué, por los clavos de Cristo, los gnomos son especialistas en ilusionismo, los enanos odian a los gigantes, los drow son negros (pese a vivir en un entorno subterráneo donde precisamente lo que les hará falta es que sean de piel clara), por qué existen los semielfos si son dos razas diferentes (ya sé que en los mundos mágicos no hay genética que valga).
- Lo fantástico debe resultar extraño y diferente a los ojos de los personajes-jugadores. De lo contrario, no existe fantasía como tal. Es lógico que deseemos jugar con personajes de razas extraordinarias, pero precisamente eso termina erosionando la naturaleza misma del juego, en el momento en el que hacemos ordinario lo extraordinario.
- Las propias reglas de determinados juegos no ofrecen soluciones eficaces para los que deseen jugar razas mágicas: el D&D lo único que hace es partir de los 100 años cuando se selecciona profesión para el personaje (¿en 100 años hace lo mismo que un humano en 15-18?) Por mucho que se quiera esto no es una justificación. Los elfos serían mucho, pero mucho más estúpidos que los humanos. Algunos diréis que la maduración no es igual. Eso no me parece serio, ¿permanecen como niños unos 50 años digamos? Altera eso la capacidad de aprendizaje. Un niño correteando 50 años por su tierra debería conocérsela tan a fondo que nada se le pasase por alto, y sin embargo, no hay ningún bono ni plus añadido, por ejemplo, al conocimiento local o similar. Lo mismo digo respecto a los animales de la zona, a la plantas, a los enemigos, etc. Y excluyo hablar de los elfos de la Tierra Media, que son directamente inmortales, y sin embargo sus habilidades están igualadas. Podría decirse que su maduración es similar, lo que a nivel 1 da lugar al equilibrio. Pero a ver quién me justifica qué hace un elfo noldo de nivel bajo corriendo aventuras… no debería su madre darle una bescollá y mandarlo para casa de inmediato. Las capacidades de un elfo provienen de una longevidad que los liga indefectiblemente al mundo, y hace de ellos criaturas muy especiales. No diré nada de los enanos, pero el asunto es más o menos equivalente.
- Para concluir voy a justificar por qué cometemos este error. La razón es que casi todos hemos leído el Señor de los Anillos, en particular La Comunidad del Anillo (Fellowship of the Ring). Se traduzca como se traduzca resulta difícil entender por qué los grandes sabios permiten que para destruir la gran amenaza que asola Occidente (el de la Tierra Media), se recurre a un grupo formado por representantes de las tierras libres, compuesto de cuatro hobbits, un mago, dos humanos, un elfo y un enano. ¿De verdad Elron pensaba que semejante grupo podía cumplir con el propósito de entrar en Mordor y arrojar el Anillo al monte del Destino, sin ningún apoyo? ¿Nueve contra todas las huestes de Sauron? Por qué, si Aragorn sabe la importancia de semejante objeto (¡y la debía saber!), deja que Frodo y Sam se marchen después de la muerte de Boromir, ¿porque había hecho una promesa? ¿Es eso razón para abandonar la mayor esperanza de la Compañía? A mi juicio esos son los dos despropósitos argumentales más significativos. Los que disfrutamos del rol épico queremos emular a esos héroes, pero muchas veces somos incapaces de justificar qué hacen los aventureros yendo de aventuras. Por eso, tristemente, es tan habitual comenzar una partida con el absurdo "estáis en un camino". Debería pensarse mucho mejor qué clase de personajes se permite en el juego, para que no se convierta en un sinsentido.

Dios mío, planteas cinco puntos llenos de palabras que incitan a la reflexión y el análisis profundo y detallado... Creo que esto lo has hecho para no tener que actualizar hasta dentro de tres meses para que así le dé tiempo al lector de aclarar sus ideas. O eso, o es que yo voy muy lenta. Desde luego, las verdades tan de golpe no sé si son muy buenas para el coco.
ResponderEliminarEspero poder quitarme esa imagen de un enano a lo punki-londinense y que mañana por la mañana no esté. Eso si no sueño con Frodo (versión Elijah que me mola más) fugándose con Sam (qué mono es Sean Astin) fugándose juntos a lo rollo gay con el anillo y enseñando sus culos al Aragorn (fornido Viggo Mortensen) mientras le gritan pringao. Qué repelús me entra.
Y cáspitas, quita eso y pon o de comentarios en pop-up para que tu página siempre esté visible. Si es que...
Dios mío, no sé ni redactar bien a estas horas. Lerele, jelei, ñañaña.
ResponderEliminarDíos mío (tercera vez y última). Estoy fatal. Ya paro.
ResponderEliminar¿Te has parado a pensar, oh Perenzal, que antes que dirimir la cuestión de la raza del personaje...debería esclarecerse la humanidad del jugador? Recuerdo cierto Morcillo y su hobbit-gallina. Cierto Capcub y su "jo vull justicia". Cierto grito publicitando la muerte del Balrog una mañana de lunes...
ResponderEliminarQué más da si eran elfos, enanos o crakens... ¡¡si estaban en manos de simios!!
Veamos...
ResponderEliminarYo soy humana. O sea, en el mundo real (recuerda que solo hay dos mundos, el mundo real, y los otros que son fantasía...) sólo hay humanos, animales, o plantas. De seres vivos digo (bueno, bacterias, virus etc. también, que nadie se sienta discriminado).
Lo que sucede es que, siendo humana a tiempo completo, por unos breves instantes de mi tiempo me gusta considerarme otra cosa. Algo bonito, si puede ser. Un pajaro volando en una tierra libre de cazadores, una ballena en un mundo sin japoneses (¡otra vez los japoneses!).
En fin. Que los que juegan al rol (yo lo dejé hace mucho tiempo. Me estoy desfrikando por momentos), lo hacen precisamente para NO comportarse como humanos. Yo lo hacía.
En la vida de verdad, la buena, no la que ocurre dentro de nuestra cabeza, si vas a la Tierra de la Luz Blanca (donde nadie envejece y nadie tiene hambre), te pueden echar de una patada en el culo via cierre patronal.
A los que todavía les gusta creerse mentiras, supongo que por un breve instante les apetece sentirse fuertes como enanos, bellas como elfas, temibles como dragones o vagabundos con un fin y un destino como Aragorn. Para recordarnos que somos feos, nos hacemos viejos y tenemos que ir a cuatro bancos antes de que alguno se digne abrirnos una cuenta corriente, esta lo demás.
Lo que dices está lleno de incongruencias, argumentaciones sin pies ni cabeza y sandeces con variopinto nivel de ignorancia.
ResponderEliminarTe recomiendo que de verdad entiendas el significado de "juego" por un lado y de "de rol" por otro, antes de criticar los errores que los humanos comentemos al interpretar razas no humanas con tu también *humano* razonamiento.
incongruencias, sandeces y argumentaciones sin pies ni cabeza. Tal vez debiera saber el señor anónimo que una argumentación sin pies ni cabeza, es decir, sin premisas ni conclusión, no son argumentaciones. Tal vez sencillamente no ha entendido el post. El rol es para disfrutar, y los blogs sobre rol también, si el señor anónimo no está de acuerdo que lo justifique y se habla sin ningún problema. A eso se le llama dialogar. El señor anónimo parece cabreado, y además cobarde u olvidadizo, porque no sabe poner su propio nombre o seudónimo simplemente. Recomienda que alcance a conocer el "verdadero" significado de jugar al rol. Sé que varios blogs y foros están tratando de definir qué es un juego de rol. Sin duda hará bien en ayudarles resolviendo las dudas de muchos aportando "su" verdadera definición verdadera, caso de que la tenga verdaderamente. Pero claro, como quien escribe esto en efecto es humano, puede errar. Tal vez el señor anónimo que no requiere de razones y que se halla en la verdad no sea humano, sino un verdadero enano o un elfo verdadero, vete a saber. En cualquier caso mejor no tomarse estos post demasiado en serio...
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