
Para los aficionados a esto de los juegos de rol, de simulación, de cartas, o como se quiera decir, el apartado gráfico tiene un valor fundamental. Debe ser porque los comics de algún modo han marcado nuestras vidas, o porque la imaginación, como si aún fuesemos niños, se ve espoleada por las sugestivas imágenes que los dibujantes nos ofrecen de otros mundos, más próximos, o más lejanos.
Entre esa especie, James Ryman es otro caso de excepcional competencia. Sus obras tienen una soberbia sencillez que encubre una técnica precisa tanto en color como en el tradicional black and white. Logra una textura fascinante, que atrae al espectador irremisiblemente. Uno siente la necesidad enfermiza de acariciar esas figuras, de seguir el contorno de sus formas con los dedos y dejarse llevar por sus composiciones. La continuidad del color y sus cuidadas modulaciones proporcionan la sensación de que la luz surge de ellas mismas, como si de un maestro renacentista (gótico y canalla) se tratara.
Aunque ya había visto alguna de sus obras, lo descubrí en el extraordinario módulo:
Bastards & Bloodlines: A Guidebook to Half-Breeds (2003)
El trazo de Ryman se desata para superar con creces un producto que alguien podría calificar de "menor", pero que gracias a él se convierte en una referencia imprescindible para los aficionados a una fantasía que escape de los parádójicamente rígidos cánones del D20 System (aspecto en particular muy querido por Wizards, como no, que incluso a la imaginación pone las barreras de sus reglas omnímodas).Las referencias:
http://www.jamesryman.com/
http://www.pen-paper.net/rpgdb.php?op=showcreator&creatorid=7212
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