Esta crítica contiene spoilers, pero da igual. No podemos calificar esto como una película al uso. Ni tan siquiera como un telefilm. La categoría aplicable, caso de ser alguna, sería la de "seriefilme". ¿Qué ocurre cuando alguien se ha visto la serie de filmes Paranormal encounters (cuya profundidad metacinematográfica ya analizamos en su momento), creyendo que era Paranormal Activity, creyendo que era Poltergeist; cuando ha descubierto a utilizar el After Effects; y cuando unos actores sacados de la escuela de interpretación de Carrefour utilizan el método Stánkovic creyendo que es el de Stanislavski? Exacto: la respuesta es "despropósitos", que es lo que nos gusta en esta sección. A destacar la interpretación de Dafnis Balduz (¡pero qué nombre es ése!) cuya intensidad emocional solo fue posible gracias a la presbicia generada por haberse dejado las gafas en casa el primer día de rodaje. La coherencia actoral tiene esas cosas. Respecto a la histor...