Uno de los fijos de este blog es Neil Gaiman, un autor sin igual que legó a la posteridad esa serie que es Sandman , la cual marcó un antes y un después, guste o no, en el mundo del cómic americano. Y Gaiman no sería lo mismo sin el gran artista que es Dave Mckean. Éste es un creador difícil, por la complejidad de sus obras, por la densidad inquietante que muestran sus montajes, y por la originalidad de su estilo. Ambos se conjugaron para la realización de Mr. Punch , un tebeo que concilia la narración de unos recuerdos difusos y triviales (aparentemente) de una infancia llena de miedo, con un trabajo gráfico mayoritariamente de collages en los que se superponen fotografía, dibujo y caligrafía. Como decía, trata de los recuerdos de un niño, y, entre estos, de Mr. Punch. Una figura inclasificable, un ser sin moralidad de ninguna clase, capaz de asesinar despiadadamente a niños, mujeres, e incluso al propio diablo. Además es un títere. Forma parte de la tradición de polichinela, que en...